El corazón de una madre es un abismo profundo en cuyo fondo siempre encontrarás perdón.
El deseo de morir era mi interés excluyente; a él le sacrifiqué todo, hasta la muerte.
El erotismo es como el baile: una parte de la pareja siempre se encarga de manejar a la otra.
El español siempre lo sabe todo. Y si de algo no sabe nada, dice: De esto hablaremos más adelante.
El hábito es como un cable; nos vamos enredando en él cada día hasta que no nos podemos desatar.
El hombre debería decir siempre mucho más de lo que pretende y pretender mucho más de lo que dice.