Recuerda siempre que tu propia resolución de triunfar es más importante que cualquier otra cosa.
Saber es relativamente fácil. Querer y obrar de acuerdo a lo que uno quisiera, es siempre más duro.
Sed como la fuente que se derrama y no como el tanque que siempre contiene la misma agua.
Si conociéramos el verdadero fondo de todo tendríamos compasión hasta de las estrellas.
Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo.