La envidia y el odio van siempre unidos, se fortalecen recíprocamente por el hecho de perseguir el mismo objeto.
La escalera que sube a un desván siempre sube y nunca baja, igual que siempre baja y nunca sube la de un sótano.
La estupidez insiste siempre.
La estupidez real siempre vence a la inteligencia artificial.
La existencia dividida por la razón deja siempre un resto.
La experiencia de la vida es la pasión de beberla hasta la embriaguez profunda, cantar, bailar, decir versos hermosos y luego dormir.
La experiencia es algo que no consigues hasta justo depués de necesitarla.
La felicidad siempre viaja de incógnito. Sólo después que ha pasado, sabemos de ella.
La fortuna se cansa de llevar siempre a un mismo hombre sobre las espaldas.
La franqueza en las mujeres, es casi siempre una inconsecuencia.
La frase es el alma del pensamiento; con una frase se hiere y hasta se mata. Durante largo tiempo se recuerda y se repite.
La gente buena, si se piensa un poco en ello, ha sido siempre gente alegre.
La gente no puede descubrir nuevas tierras hasta que tenga el valor de perder de vista la orilla.
La gente no tiene idea de hasta qué punto es arrastrada por el miedo. Este miedo no es fácilmente definible. Hay momentos en que este miedo se vuelve casi una obsesión.
La gente termina siempre por condenar a los que acusa.
La gentileza siempre es un signo de traición.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
La guerra es siempre una derrota de la humanidad.
La historia es siempre una fantasía sin base científica, y cuando se pretende levantar un tinglado invulnerable y colocar sobre él una consecuencia, se corre el peligro de que un dato cambie y se venga a bajo toda la armazón histórica.
La independencia siempre fue mi deseo, la dependencia siempre fue mi destino.
La injusticia es una madre jamás estéril: siempre produce hijos dignos de ella.
La injusticia, siempre mala, es horrible ejercida contra un desdichado.
La inmoralidad ha hallado siempre en la religión un apoyo tan firme como la moralidad.
La insignificancia es siempre una garantía de seguridad.
La justicia es el pan del pueblo; siempre está hambriento de ella.