Es necesario siempre esperar cuando se esta desesperado, y dudar cuando se espera.
Es nuestro deseo siempre peregrino en las cosas de esta vida, y así con vana solicitud anda de unas en otras sin saber hallar patria ni descanso.
Es tan claro el camino que hasta causa dolor.
Es tan fea la envidia que siempre anda por el mundo disfrazada, y nunca más odiosa que cuando pretende disfrazarse de justicia.
Espera mil años y verás que se vuelve preciosa hasta la basura dejada atrás por una civilización extinta.
Esta muy bien seguir adelante, siempre y cuando puedas regresar.
Estando siempre dispuestos a ser felices, es inevitable no serlo alguna vez.
Estoy alineando cosas siempre, midiendo ángulos, incluso durante esta entrevista. Estoy observando la manera que te sientas y la composición del espacio alrededor de ti.
Estoy muy triste y me siento más desgraciado de lo que puedo decir, y no sé hasta dónde he llegado. . . No sé qué hacer ni qué pensar, pero deseo vehementemente dejar este lugar. . . Siento tanta melancolía.
Evitad las decisiones desesperadas; pasará el día más tenebroso si tenéis valor para vivir hasta el día siguiente.
Evitará muchas preocupaciones innecesarias si no quema sus puentes hasta haberlos pasado.
Existen tres tipos de personas; aquellas que se preocupan hasta la muerte, las que trabajan hasta morir y las que se aburren hasta la muerte.
Fácil sería demostrar que desde las Cruzadas hasta los últimos conatos de revoluciones, la historia de Europa ha estado movida por utopías, por grandes imposibles. Y, sin embargo, de esos delirios ha salido la historia efectiva. Y más aún que como realidades, bien tristes si se las mira sin dejarse deslumbrar por su gloria, conmueve por lo que tienen de monumentos funerarios de las esperanzas europeas, de las concreciones que en forma de empresas ha tomado la esperanza europea. Son sus rastros, las huellas en la arena del tiempo de su anhelo. Son las cenizas de sus sueños.
Fin de año.¡Siempre el mismo sombrero y las mismas sandalias de paja!.
Fortuna que se canta siempre se la lleva el aire.
Funcionalismo, palabra ingrata, nacida bajo otros cielos que los que siempre hemos amado recorrer, allí donde el sol es señor.
Gana poco; pero gana siempre.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Generalizar siempre es equivocarse.
Genio y figura hasta la sepultura.
Gobernar siempre quiere decir hacer descontentos.
Grande es siempre el amor maternal, pero torna en sublime cuando se mezcla con la admiración por el hijo amado.
Gratis, hasta las puñaladas.
Ha decidido vivir para siempre o morir en el intento.
Hace tiempo conviví casi dos años con una mujer hasta descubrir que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por las chicas.