El rendirse a la ignorancia y llamarla dios siempre ha sido prematuro y sigue siéndolo hoy día.
El sabio en la virtud debe siempre hacer fundamento.
El sabio no dice nunca todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
El secreto de la felicidad no está en hacer siempre lo que se quiere, sino en querer siempre lo que se hace.
El secreto de la genialidad es el de conservar el espíritu del niño hasta la vejez, lo cual quiere decir nunca perder el entusiasmo.
El sentido moral nos indica hasta donde llegan las concepciones permitidas y dónde empieza la licencia prohibida.
El sentimiento más profundo se revela siempre en el silencio.
El tacto en la audacia es saber hasta dónde se puede ir demasiado lejos.
El tango ya no existe. Existió hace muchos años atrás, hasta el 55, cuando Buenos Aires era una ciudad en que se vestía el tango, se caminaba el tango, se respiraba un perfume de tango en el aire. Pero hoy no. Hoy se respira más perfume de rock o de punk. El tango de ahora es sólo una imitación nostálgica y aburrida de aquella época.
El tema de la envidia es muy español. Los españoles siempre están pensando en la envidia. Para decir que algo es bueno dicen: "Es envidiable".
El temor es siempre la confesión de una debilidad que desaconseja la lucha y no quiere ni ver al adversario.
El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto.
El tiempo siempre está maduro, la pregunta es para qué.
El trabajo ayuda siempre, puesto que trabajar no es realizar lo que uno imaginaba, sino descubrir lo que uno tiene dentro.
El trabajo endulza siempre la vida, pero los dulces no le gustan a todo el mundo.
El trabajo hecho con gusto y con amor, siempre es una creación original y única.
El trabajo y la lucha llaman siempre a los mejores.
El único fenómeno con el cual la escritura ha sido siempre concomitante es la creación de ciudades e imperios, es decir la integración de un gran número de individuos en un sistema político, y su clasificación es castas o clases...
El único modo de decir la verdad es hablar siempre con amor.
El universo siempre conspira a favor de los soñadores.
El valor es siempre ambicioso de peligros.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
El verdadero amigo está en tu caída antes de que tu toques el suelo: siempre.
El verdadero amor supone siempre la renuncia a la propia comodidad personal.