Hasta el mediodía no sentí especial ansia el hototogisu.
Hasta el romano indigente se sentía orgulloso de poder decir "civis romanus sum"; Roma y el Imperio eran su familia, su hogar, su mundo.
Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia irresistible.
Hasta en las democracias más puras, como los Estados Unidos y Suiza una minoría privilegiada detenta el poder contra la mayoría esclavizada.
Hasta en una declaración de guerra deben observarse las reglas de urbanidad.
Hasta hoy las máquinas no han abreviado una hora el trabajo de un solo ser humano.
Hasta la desgracia se cansa de perseguir al pobre.
Hasta la desgracia se cansa.
Hasta la muerte huye de los desgraciados.
Hasta la muerte, todo es vida.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
Hasta la supervivencia de una banda de ladrones necesita de la lealtad recíproca.
Hasta los sentimientos buenos, si se exaltan en demasía, son capaces de conducirnos a errores deplorables.
Hasta los vicios de quien mucho amamos nos placen.
Hasta que el marido no entiende absolutamente todas las palabras que su mujer no ha dicho, no estará realmente casado.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
Hasta que quienes ocupan puestos de responsabilidad no acepten cuestionarse con valentía su modo de administrar el poder y de procurar el bienestar de sus pueblos, será difícil imaginar que se pueda progresar verdaderamente hacia la paz.
Hasta que un dia el paisano acabe con este infierno, y haciendo suyo el gobierno, con solo esta ley se rija: o es pa' todos la cobija, o es pa' todos el invierno.
Hasta sacrificarse o renunciar es un problema de astucia.
Hasta una hormiga muerde si la hostigas.
Hay cosas encerradas dentro de los muros que, si salieran de pronto a la calle y gritaran, llenarían el mundo.
Hay entre nosotros un mar de lágrimas con rugientes olas y no puedo llegar hasta ti.
Hay gente dispuesta a defender la libertad hasta que no quede de ella el menor vestigio.
Hay personas que hablan y hablan. . . Hasta que encuentran algo que decir.
Hay personas que se consolarían hasta del fin del mundo, con tal de que ellas lo hubiesen anunciado.