Con un poder absoluto hasta a un burro le resulta fácil gobernar.
Concentra todos tus pensamientos en el trabajo que estás haciendo. Los rayos de sol no queman hasta que se concentran en un punto.
Conoce primero los hechos y luego distorsiónalos cuanto quieras.
Consigue lo que requieres y luego quiere lo que consigues.
Contra la estupidez, hasta los dioses luchan en vano.
Cuando desciende el sol de la cultura, hasta los enanos proyectan grandes sombras.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Dar hasta que duela y cuando duela dar todavía más.
Debemos amar la oración. La oración dilata el corazón hasta el punto de hacerlo capaz de contener el don que dios nos hace de sí mismo.
Debo poner mi vida en peligro y venir hasta Pakistán porque creo que el país está en peligro. La gente está preocupada. Vamos a sacar al país de esta crisis.
Desde el nacimiento hasta la muerte, de lunes a lunes, de la mañana a la noche, todas las actividades están rutinizadas y prefabricadas.
Desde la más remota antigüedad hasta nuestros días, la historia de los siglos y de los tiempos nos enseña cuánto aprecio han merecido todos aquéllos que han puesto el cimiento a alguna obra benéfica a la humanidad.
Desde que te sabemos hasta donde te recordamos. En tu memoria siempre nuestra sangre se mezcló con tus entrañas.
Desde tales hasta los más quiméricos charlatanes no hubo ningún filósofo que influyese ni siquiera en las costumbres de la calle donde vivía.
Deshaced ese verso, Quitadle los caireles de la rima, el metro, la cadencia y hasta la idea misma. Aventad las palabras, y si después queda algo todavía, eso será la poesía.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Dos personas que se proponen entenderse la una a la otra hasta lo más hondo son como dos espejos frente a frente que se arrojan sin pausa, cada vez desde más lejos, sus propias imágenes, desesperados por ver más, hasta perderse en el horror de una distancia irremediable.
Duda siempre de ti mismo, hasta que los datos no dejen lugar a dudas.
El amigo ha de ser corno la sangre, que acude luego a la herida sin esperar a que le llamen.
El amor sin ternura es puro afán de dominio y de autoafirmación hasta lo destructivo. La ternura sin amor es sensiblería blanda incapaz de crear nada.
El arte de vivir consiste en conseguir que hasta los sepultureros lamenten tu muerte.
El colmo de la estupidez es aprender lo que luego hay que olvidar.
El deseo de morir era mi interés excluyente; a él le sacrifiqué todo, hasta la muerte.
El dolor, la amargura, las sombras el aliento en huida, la muerte luego la luz que de repente vino y tú fuiste marcando sus aristas celestes ante el asombro alegre de mis ojos.
El erotismo está en la aprobación de la vida hasta en la muerte.