La sociedad está obligada a hacer feliz la vida a todos.
La teología es una reflexión sobre la fe y la fe lo que tiene que hacer es movilizar a las personas para cambiar.
La timidez es un gran pecado contra el amor.
La única ética posible es hacer lo que uno quiere hacer.
La única fuerza y la única verdad que hay en esta vida es el amor. El patriotismo no es más que amor, la amistad no es más que amor.
La única ley de la autoridad es el amor.
La única manera de conservar la salud es comer lo que no quieres, beber lo que no te gusta, y hacer lo que preferirías no hacer.
La única manera en que un hombre debe comportarse con una mujer es: haciendo el amor con ella, si es bonita, o con otra, si es fea.
La vanidad es el amor propio al descubierto.
La venganza es un placer que dura solo un dia; la generosidad es un sentimiento que te puede hacer feliz eternamente.
La verdadera explicacion de este mundo, sea cual fuere la del otro, es el amor, no la filosofia alemana.
La verdadera felicidad consiste en hacer el bien.
La verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes.
La vergüenza, el amor, el orgullo, todo hablaba en mí al mismo tiempo.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes.
La vida es demasiado corta, y tienes cosas importantes que hacer.
La vida es el acuerdo al que llegamos entre lo que el ego desea hacer, lo que la experiencia nos dice que hagamos y lo que los nervios nos permiten hacer.
La vida es siempre amor y miseria. La vida son siempre las mismas canciones.
La vida nos regala lo más preciado de si misma cuando convergemos en el amor.
La vida pasa y los dolores sanan, pero al amor caído ya nadie lo salva.
La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema.
Las amistades son como los matrimonios: de cada diez, uno se hace por amor.
Las caricias son muy fáciles y no demuestran nada; la única verdadera prueba de amor que puede darse al otro, es la de sufrir en su lugar.
Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho.
Las cualidades sublimes infunden respeto; las bellas, amor.