Hay amor tan ingrato, quítame solo una duda, si eres tú el que se muere o soy yo el que te mato.
Hay momentos en la vida de todo político, en que lo mejor que puede hacer es no despegar los labios.
Hay siempre un poco de locura en el amor. Más también hay siempre un poco de razón en la locura.
Hay un tren que va directo al centro del amor, y se cae siempre al mar y te ahoga el dolor
He hecho esta carta más larga de lo usual porque no tengo tiempo para hacer una más corta.