Mientras haya en el mundo primavera, ¡habrá poesía!.
Mientras se sienta que se ríe el alma, sin que los labios rían; mientras se llore, sin que el llanto acuda a nublar la pupila; mientras el corazón y la cabeza batallando prosigan, mientras haya esperanzas y recuerdos, ¡habrá poesía!.
Mientras sentirse puedan en un beso dos almas confundidas, ¡habrá poesía!.
No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira: podrá no haber poetas pero siempre habrá poesía.
Nuestra pasión fue un trágico sainete en cuya absurda fábula lo cómico y lo grave confundidos risas y llanto arrancan.
Podrá no haber poetas; pero siempre habrá poesía.
Por una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo; por un beso. . . ¡yo no sé que te diera por un beso!.
Si pudiera hacerse la disección de las almas, cuantas muertes misteriosas se explicarían.
Todo es mentira: la gloria, el oro. Lo que yo adoro sólo es verdad: ¡la Libertad!.
Triste cosa es el sueño que llanto nos arranca, mas tengo en mi tristeza una alegría... ¡Sé que aún me quedan lágrimas!.
Y el pensamiento es necesario ejercitarlo, se debe cada día y de nuevo y de nuevo pensar, para conservar la vida del pensamiento.
¡Lástima que el Amor un diccionario no tenga donde hallar cuando el orgullo es simplemente orgullo y cuando es dignidad!.
¡Llora!, no te avergüences de confesar que me has querido un poco.
¡Los suspiros son aire y van al aire! /¡Las lágrimas son agua y van al mar! /Dime, mujer, cuando el amor se olvida /¿sabes tú adónde va?
¡Oh!, si las flores duermen, qué dulcísimo sueño!.
¡Qué hermoso es ver el día coronado de fuego levantarse, y a su beso de lumbre brillar las olas y encenderse el aire!.
¿A qué fingir el labio risas que se desmienten en los ojos?.
¿Qué es poesía?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¡Que es poesía!, Y tú me lo preguntas?. Poesía... eres tú.
¿Quieres que conservemos una dulce memoria de este amor?, pues amémonos hoy mucho y mañana ¡digámonos, adiós!.
Con frecuencia, algunos buscan la felicidad como se buscan los lentes cuando se tienen sobre la nariz.
Creo que en la política ya sé diferenciar entre los pecados de los hombres y la limpieza de las ideas.
Creo que parte de mi amor a la vida se lo debo a mi amor a los libros.
Cuando el error se hace colectivo adquiere la fuerza de una verdad.
Cuando se exagera un sentimiento, desaparece la capacidad de razonar.
El error es a veces más generador de acción que la verdad.