Un hombre digno debe ayudar a los necesitados, pero no aumentar los bienes de los ricos.
Un hombre educado es el que tiene los amores y los odios juntos.
Un hombre enamorado está incompleto hasta que está casado; entonces está acabado.
Un hombre envuelto en sí mismo hace un pequeño paquete.
Un hombre es la suma de sus desdichas. Se podría creer que la desdicha terminará un día por cansarse, pero entonces es el tiempo el que se convierte en nuestra desdicha.
Un hombre es lo que piensa que es.
Un hombre es rico en proporción a las cosas que puede desechar.
Un hombre es un tonto si bebe antes de los cincuenta, y otro tonto si no lo hace después.
Un hombre fecundante en el Espíritu busca engendrar sus virtudes en una mujer de alma bella, para asegurar la perpetuidad de la sabiduria.
Un hombre feliz es aquel que durante el día, por su trabajo, y a la noche, por su cansancio, no tiene tiempo de pensar en sus cosas.
Un hombre feliz es un bien común.
Un hombre ha de mantener su amistad en continua reparación.
Un hombre hedonista, permisivo, consumista y relativista, no tiene referentes ni puntos de apoyo, y acaba no sabiendo a dónde va, envilecido, rebajado... convertido en un objeto que va y viene, que se mueve en todas las direcciones, pero sin saber adónde se dirige. Un hombre que en vez de ser brújula, es veleta.
Un hombre honesto debe obtener la estima pública sin haberlo previsto, y por así decirlo, a pesar suyo. Quien se dedica a buscarla revela su estatura.
Un hombre honrado no encontrará jamás una amiga mejor que su esposa.
Un hombre inteligente es aquel que sabe ser tan inteligente como para contratar gente más inteligente que él.
Un hombre joven que no es un socialista no ha conseguido un corazón; un viejo hombre que es un socialista no ha conseguido una cabeza.
Un hombre le había injuriado malamente y no tomó pena ni se movió por ello, y como un amigo suyo se maravillase mucho, díjole: A mí no me dice mal, porque lo que dice no me compete a mí ni en mí se hallará. Al revés lo hace ahora el común de la gente que más se altera cuando no merece las injurias que se les dicen.
Un hombre libre es aquel que, teniendo fuerza y talento para hacer una cosa, no encuentra trabas a su voluntad.
Un hombre no es desdichado a causa de la ambición, sino porque ésta lo devora.
Un hombre no es más que lo que sabe.
Un hombre no es nunca el mismo por mucho tiempo. Está continuamente cambiando.
Un hombre no es otra cosa que lo que hace de sí mismo.
Un hombre no es sólo lo que está comprendido entre pies y cabeza.
Un hombre no está bien hasta que sea feliz, sano, y próspero; y la felicidad, la salud, y la prosperidad son el resultado de un ajuste armonioso del interior con el exterior del hombre.