Al gobernar aprendí a pasar de la ética de los principios a la ética de las responsabilidades.
El perdón, una de las pocas cosas que puedo dar a otros, sin tenerla para mi mismo.
El que compite por humillar a alguien es un idiota, el que lo hace por la pasión de competir, es un verdadero hombre.
La muerte puede consistir en ir perdiendo la costumbre de vivir.
Las canas son un privilegio que debe ganarse, no un capricho de la moda.
Lucha contra la oscuridad que hay en el reino de los corazones.
Te llaman porvenir porque no vienes nunca.
Todo es sencillo, si lo quiero tener lo busco, el problema es que cuando lo encuentro no se si lo merezco.