El hombre puede renunciar a todos los placeres que quiera, pero no va a renunciar a su sufrimiento.
El hombre puede trepar hasta las cumbres más altas, pero no puede vivir allí mucho tiempo.
El hombre sólo puede ser esclavizado cuando es bastante débil para escuchar la razón.
El más terrible de los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza perdida.
El negocio del cine es macabro, grotesco: es una mezcla de partido de fútbol y de burdel.