Si un rostro hermoso es una carta de recomendación, un buen corazón es una letra de crédito.
Soy tan partidario de la disciplina del silencio que podría hablar horas enteras sobre ella.
Te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto como verte a ti feliz.
Trabaja duro, mantén una actitud positiva y levántate temprano. Es la mejor parte del día.
Trabaja para mantener viva en tu pecho esa pequeña chispa de fuego celeste, la conciencia.