Dos cuerpos pueden juntarse para producir otro, pero el pensamiento sólo puede dar vida al pensamiento.
Eh! dame tu boca, eh! mi fresa bonita!, el alba ha llenado de fresas nuestro horizonte.
El adulterio es justificable: el alma necesita pocas cosas; el cuerpo muchas.
El ajedrez es un expediente tonto que hace creer a la gente inactiva que hacen una cosa muy astuta cuando solamente están perdiendo su tiempo.
El alma es un don demasiado precioso para que dios la dé al hombre por nada. Éste ha de ganarla, siendo o haciendo algo.
El amor es la actividad del ocioso y el ocio del hombre activo.
El amor propio es señal de una elevada opinión de uno mismo. Si un hombre tiene amor propio, esto demuestra lo que vale.
El amor puede esperar todavía cuando la razón desespera.
El amor que es un necio a los veinte años es un loco del todo a les sesenta.
El amor sin admiración sólo es amistad.
El beso es una forma de diálogo.
El cerebro de los necios transforma la filosofía en tontería, la ciencia en superstición, y el arte en pedantería.
El cinismo es un dandismo intelectual.
El cristianismo podría ser bueno, si alguien intentara practicarlo.
El destino se ríe de las probabilidades.
El dinero no es nada, pero mucho dinero, eso ya es otra cosa.
El egoísmo es el arte de ver en ti mismo lo que otros no pueden ver.
El espíritu busca, pero el corazón es el que encuentra.
El estado ideal no es aquel en que cada uno tiene acceso a la misma cantidad de riqueza, sino en proporción a su contribución a la riqueza general.
El genio hace lo que debe y el talento lo que puede.
El gorila es superior al hombre en el abrazo. Muchas mujeres te lo dirán.
El hecho que un creyente pueda ser más feliz que un escéptico es tan cierto como decir que el borracho es más feliz que el hombre sobrio.
El hogar es la prisión de la doncella y el taller de la mujer.
El hogar es la prisión de la soltera y el hospicio de la casada.
El hombre puede renunciar a todos los placeres que quiera, pero no va a renunciar a su sufrimiento.