Los pequeños actos que se ejecutan son mejores que todos aquellos grandes que se planean.
Me convertí en un niño delante de una muñeca que cierra los ojos cuando se la acuesta.
No fue más que un poco de miel pero calentó mi cuerpo y en mi alma brilla aún como un gran sol.
No os toméis la vida demasiado en serio; de todos modos no saldréis vivos de ésta.
No podemos arrancar una página del libro de nuestra vida, pero podemos tirar todo el libro al fuego.