Ves cosas y dices ¿por qué? pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, ¿por qué no?.
¡una vida llena de felicidad! nadie podría soportarla, porque sería un infierno en la tierra.
El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas.
A la compañera de viaje, cuyos ojos, encantador paisaje, hacen parecer corto el camino.
Al hombre le es dado un número determinado de experiencias; al economizarlas, prolonga su vida.
Cuando las cosas no quieren conformarse con nosotros, nosotros debemos conformarnos con ellas.
Eh! dame tu boca, eh! mi fresa bonita!, el alba ha llenado de fresas nuestro horizonte.