A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
Cuando el gato está ausente, los ratones se divierten.
Cuando florece el ciruelo yo esparzo sardinas en la tumba de mi gato.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
El gato no nos acaricia, se acaricia contra nosotros.
El gato podría ser el mejor amigo del hombre, pero nunca se dignaría admitirlo.
El gato resbala en un rojo lago por las flores de cereza.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Gato con guantes no caza ratones.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Gato escaldado, del agua fría huye.
Gato maullador, nunca buen cazador.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
La gran diferencia entre un gato y un mentiroso es que el gato tiene apenas nueve vidas.
Los libros en prosa son perros de muestra que yo crío y vendo para mantener a mi gato.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Más come en una semana un gato que cien ratones en todo un año.
Mi gato nunca se ríe o se lamenta, siempre está razonando.
No hay gato que no tenga uñas.
Nunca convencerás a un ratón de que un gato negro trae buena suerte.
Si hay trato, amigos pueden ser el perro y el gato.
¿Que importa que el gato sea blanco o negro con tal de que cace ratones?.