Si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol.
Un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.
Al gobernar aprendí a pasar de la ética de los principios a la ética de las responsabilidades.
Cuanto más dinero entra, más inestable te sientes, porque tienes miedo de perderlo.
El más terrible de los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza perdida.