Dos linajes solos hay en el mundo, como decía una agüela mía, que son el tener y el no tener.
El fin de tener una mente abierta, como el de una boca abierta, es llenarla con algo valioso.
El gobernante debe tener energía sin fanatismo, principios sin demagogia y severidad sin crueldad.
El hombre corriente, cuando emprende una cosa, la echa a perder por tener prisa en terminarla.
El más terrible de los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza perdida.
El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos caminos sino en tener nuevos ojos.
Elegir ser positivo y tener una actitud agradecida va a determinar cómo vivirás tu vida.
En el fondo tener sentido del humor es ser consciente de la relatividad de las cosas.