A veces, unos puntos suspensivos a tiempo resultan más profundos que un verso archipensado.
Aquel a quien no le gusta el vino, ni la mujer, ni el canto, será un necio toda su vida.
De lo que mis granaderos son capaces, solo lo sé yo, quien los iguale habrá quien los exceda no.
De mi formación cristiana he obtenido mis ideales y de Gandhi la técnica de la acción.
Debemos vivir y trabajar, en cada momento, como si tuviésemos la eternidad ante nosotros.
El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar.
El hombre bajo todo gobierno sera el mismo, con las mismas pasiones y debilidades.