El secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad.
Guardarme de la violencia, ya se exprese mediante la lengua, el puño o el corazón.
La biblioteca destinada a la educación universal, es más poderosa que nuestros ejércitos.
La facultad del oído es una cosa sensible: muy pronto se sacia y al poco tiempo se cansa y aburre.