No anheles impaciente el bien futuro: mira que ni el presente está seguro.
No confíes en el futuro por más placentero que sea. Deja que el tiempo pasado entierre a sus muertos. Actúa en el presente. Recuerda que si tú te ayudas, dios te ayudará.
No dejéis el pasado como pasado, porque pondréis en riesgo vuestro futuro.
No dejes que los recuerdos de tu pasado limiten el potencial de tu futuro.
No des vueltas al pasado, pues no lo puedes cambiar, que no te agobie el futuro, pues no sabes si llegará, disfruta del presente, no lo dejes escapar, porque cuando se vaya, jamás volverá.
No estaba prediciendo el futuro, estaba intentando prevenirlo.
No existe el presente, y esto que llamamos presente no es sino la unión del futuro con el pasado.
No existe el presente: Lo que así llamamos no es otra cosa que el punto de unión del futuro con el pasado.
No habrá límites en nuestro futuro si no limitamos a nuestra gente.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
No hay palabra ni pincel que llegue a manifestar amor de padre.
No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto.
No sé soy creyente; cuando le preguntaban eso mismo a mi padre, él repondía, en broma, que era dudante. En lo que hace a mí mismo, no soy religioso. Tengo por ahí algún sarampión místico que repentinamente me inquieta.
No vivo ni en el pasado ni en el futuro; estoy afirmado en el presente. No puedo saber qué es lo que ha de traer consigo el día de mañana; puedo tan sólo atenerme a lo que hoy es para mí una certeza.
Nosotros representamos el futuro de Pakistán, un futuro en el que no tiene cabida la ignorancia, la intolerancia, y el terrorismo.
Nuestro sueño, cuando lo seguimos, es el mejor pronosticador de nuestro futuro.
Nunca pienso en el futuro. Llega enseguida.
Nunca pienso en el futuro. Llega suficientemente temprano.
Nunca puedes planear el futuro a través del pasado.
Octubre vinatero, padre del buen cuero.
Otro le dio por injuria que era mestizo, porque su padre era de Atenas y su madre era bárbara. A éste respondió: Tampoco tú eres hijo de dos luchadores, en cambio eres luchador. Quiso decir que no va nada en que el hombre sea nacido donde quiera y de cualquiera, con tal de que sea bueno y virtuoso.
Personalmente, yo prefiero mirar hacia el futuro en donde un programa de computadora gane el título mundial de ajedrez. La humanidad necesita una lección de humildad.
Por severo que sea un padre juzgando a su hijo, nunca es tan severo como un hijo juzgando a su padre.
Prudente padre es el que conoce a su hijo.
Quien lucha por el futuro ya lo vive en el presente.