La vida humana representa, la mayor parte de las veces, una ecuación entre el pasado y el futuro.
Los historiadores son personas que se interesan por el futuro cuando éste ya es pasado.
Los hombres olvidan más fácilmente la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio.
Los niños son el recurso más importante del mundo y la mejor esperanza para el futuro.