El ser más importante no es el padre ni la madre, sino el niño, pues de él depende el futuro.
Aprended a ser profetas sin hablar del futuro. ¿No pertenecen los sueños al presente?.
Cada pensamiento positivo que tenemos está forjando el camino hacia el futuro que deseamos.
Como blasfemo es el que abandona a su padre, maldito del Señor es quien irrita a su madre.
Cuando decimos que todo tiempo pasado fue mejor, condenamos el futuro sin conocerlo.
Cuando dirijo, hago de padre; cuando escribo, hago de hombre; cuando actúo, hago el idiota.