Mientras haya libros no existe el pasado.
Muchos críticos de hoy han pasado de la premisa de que una obra maestra puede ser impopular, a la premisa de que si no es impopular no puede ser una obra maestra.
Muéstrame un obrero con grandes sueños y en él encontrarás un hombre que puede cambiar la historia. Muéstrame un hombre sin sueños, y en él hallarás a un simple obrero.
Nadie conoce toda la amargura de lo que aguarda en el futuro. Y si de pronto apareciera como en un sueño, la negaríamos apartando los ojos de ella. A esto le llamamos esperanza.
Ni siquiera Dios puede cambiar el pasado.
No anheles impaciente el bien futuro: mira que ni el presente está seguro.
No digas que el tiempo pasado fue mejor que el presente; las virtudes son las que hacen los buenos tiempos y los vicios los que los vuelven malos.
No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta.
No estaba prediciendo el futuro, estaba intentando prevenirlo.
No existe el presente: Lo que así llamamos no es otra cosa que el punto de unión del futuro con el pasado.
No existe simbolismos ni alegorías en mi historia. Eso de cinco magos = cinco sentidos está totalmente ajeno a mi manera de pensar.
No existe una historia de la humanidad, sólo hay muchas historias de todo tipo de aspectos de la vida humana.
No habrá límites en nuestro futuro si no limitamos a nuestra gente.
No hace falta renunciar al pasado al entrar en el porvenir. Al cambiar las cosas no es necesario perderlas.
No hay absurdo que no haya pasado por la cabeza de algún filósofo.
No hay más que una historia: La historia del hombre. Todas las historias nacionales no son más que capítulos de la mayor.
No olvides tu historia ni tu destino.
No perdáis vuestro tiempo ni en llorar el pasado ni en llorar el porvenir. Vivid vuestras horas, vuestros minutos. Las alegrías son como flores que la lluvia mancha y el viento deshoja.
No perdamos nada del pasado. Sólo con el pasado se forma el porvenir.
No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto.
No podemos hacer la historia, sino sólo esperar a que se desarrolle.
No reneguemos del pasado.
No se puede cambiar el curso de la historia a base de cambiar los retratos colgados en la pared.
Nosotros representamos el futuro de Pakistán, un futuro en el que no tiene cabida la ignorancia, la intolerancia, y el terrorismo.
Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes y mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia parece así como propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas.