Ebrio placer es, para quien sufre, apartar la vista de su sufrimiento y perderse a sí mismo.
El amor es la única cosa de este mundo que no quiere más comprador que a sí mismo.
El amor y el odio no son ciegos, sino que están cegados por el fuego que llevan dentro.
El día en que dejemos de mostrar compasión hacia nuestro enemigo, nosotros seremos el enemigo.
El hombre que se mantiene en el justo medio lleva el nombre de sobrio y moderado.
El hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligdo a inaventar la risa.