Toda dificultad eludida se convertirá más tarde en un fantasma que perturbará nuestro reposo.
Antes de dar un consejo es preciso procurar que se lo acepte, o, más bien, que se lo desee.
Cuando mi amigo está infeliz, voy a su encuentro; cuando está feliz , espero que me encuentre.
El auténtico problema no es si las máquinas piensan, sino si lo hacen los hombres.
El destino tiene dos maneras de herirnos: negándose a nuestros deseos y cumpliéndolos.
El sexo masculino es de lo de más ligero que hay en el mundo. Un único pensamiento le levanta.
Hay una moral femenina y una moral masculina como capítulos preparatorios de una moral humana.
La inconstancia lo hecha todo a perder, ella no deja que ninguna semilla germine.