No diré que esa noche que sólo a ti te digo se me encendió en la sangre lo que soñé contigo
No existe la libertad de prensa, tan sólo es una máscara de la libertad de empresa.
No existe la suerte. Sólo hay preparación adecuada o inadecuada para hacer frente a una estadística.
No hay gente ineducada. Todo el mundo lo está; sólo que mucha gente está mal educada.
No necesito dinero. Sólo la gente que paga sus facturas lo necesita, y yo jamás pago las mías.