No puedo cerrar mis puertas ni clausurar mis ventanas: he de salir al camino donde el mundo gira y clama, he de salir al camino a ver la muerte que pasa.
Sólo cerrando las puertas detrás de uno se abren ventanas hacia el porvenir.
Uno de los principales objetivos de la educación debe ser ampliar las ventanas por las cuales vemos al mundo.