Ningún hombre aceptará un consejo, pero todos aceptarán dinero. De donde se deduce que el dinero vale más que el consejo.
Ningún ser humano tiene el derecho de iniciar el uso de la fuerza contra otro.
Ninguna certeza existe allí donde no puede aplicarse alguna de las ciencias matemáticas o de las que están unidas con ellas.
Ninguna fuerza abatirá tus sueños, porque ellos se nutren con su propia luz. Se alimentan de su propia pasión.
No comprimas con mucha fuerza y vigor la mano de un niño tierno.
No ensucies la fuente donde has apagado tu sed.
No entres donde libremente no puedas salir.
No entres donde no puedas pasar fácilmente la cabeza.
No es el filósofo el que sabe donde esta el tesoro sino el que trabaja y lo saca.
No es en los hombres, sino en las cosas mismas, donde es preciso buscar la verdad.
No existe ningún punto de partida si no se sabe bien a donde ir.
No ha lugar la razón contra la fuerza de la pasión.
No hay amor sin instinto sexual. El amor usa de este instinto como de una fuerza brutal, como el bergantín usa el viento.
No hay disfraz que pueda largo tiempo ocultar el amor donde lo hay, ni fingirlo donde no lo hay.
No hay donde ocultarse en la superficie de agua.
No hay viento favorable para el que no sabe donde va.
No importa que tu interlocutor sea un ignorante. Trata de ver dónde llenar de luz su mente, y a su corazón llevar un consuela y un vislumbre de esperanza. Y no olvides que el ignorante es tu hermano menor.
No mires nunca de donde vienes, sino a donde vas.
No puede existir bondad alguna donde no haya conocimiento de ella.
No puede haber gracia donde no hay discreción.
No puedo cerrar mis puertas ni clausurar mis ventanas: he de salir al camino donde el mundo gira y clama, he de salir al camino a ver la muerte que pasa.
No se ha llegado al colmo del dolor cuando se tiene aún fuerza para quejarse.
No sé qué hacer, dónde buscar mis palabras más verdaderas, cómo decirte que llevo en la mirada reflejado tu pecho, y los brazos me caen, como en derribo, al verte aquí, a mi lado, morena, lejos siempre.
No se vive sin la fe. La fe es el conocimiento del significado de la vida humana. La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre vive es porque cree en algo.
No sigas el camino; ve por donde no halla vereda y deja una huella.