Cada uno muere de su vicio.
Ceder a un vicio cuesta más que mantener una familia.
Contra el vicio de pedir hay la virtud de no dar.
Cuidado con la tristeza. Es un vicio.
El ateísmo es el vicio de unas pocas personas inteligentes.
El camino del vicio no solamente se desliza, sino que se precipita hacia abajo.
El conocimiento del vicio es principio de virtud.
El ocio es un vicio que arrastra consigo a muchos otros vicios.
El oficio quita el vicio.
El principio de todo vicio es la soberbia.
El toreo es un arte misterioso, mitad vicio y mitad ballet. Es un mundo abigarrado, caricaturesco, vivísimo y entrañable el que vivimos los que, un día soñamos con ser toreros.
El vicio rara vez se insinuó oponiéndose a la honradez; casi siempre toma el disfraz de ésta.
En algunos la castidad es una virtud, en muchos es casi un vicio.
En ninguno puede haber vicio, sino en el que puede haber virtud.
Escribo para mí. Para mi placer. Para mi vicio. Para mi propia condenación.
Instruida, la virtud calcula tan bien como el vicio.
La ambición es un vicio, pero puede ser madre de la virtud.
La crueldad, como cualquier otro vicio, no requiere ningún motivo para ser practicada, apenas oportunidad.
La rapidez que es una virtud, engendra un vicio, que es la prisa.
La razón no vence por sí a cada vicio, mas juntamente a todos.
La sangre se hereda, el vicio se apega.
La senda de la virtud es muy estrecha y el camino del vicio, ancho y espacioso.
La virtud no consiste en abstenerse del vicio, sino en no desearlo.
Las diversiones publicas son beneficiosas porque apartan a la gente del vicio.
Más celos da a la maldad la virtud que el vicio.