Cada uno de nosotros sólo será justo en la medida en que haga lo que le corresponde.
Comenzar bien no es poco, pero tampoco es mucho.
Cuatro características corresponden al juez: escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente.
Decir que algo es natural, significa que se puede aplicar a todas las cosas.
Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta.
El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarlo, se sabe el valor que tiene.
El grado sumo del saber es contemplar el por qué.
El mayor de todos los misterios es el hombre.
El orgullo engendra al tirano. El orgullo, cuando inútilmente ha llegado a acumular imprudencias y excesos, remontándose sobre el más alto pináculo, se precipita en un abismo de males, del que no hay posibilidad de salir.
El pasado tiene sus códigos y costumbres.
Es peor cometer una injusticia que padecerla porque quien la comete se convierte en injusto y quien la padece no.
Filosofía es la búsqueda de la verdad como medida de lo que el hombre debe hacer y como norma para su conducta.
Habla para que yo te conozca.
La belleza es un reino muy corto.-
La ciencia humana consiste más en destruir errores que en descubrir verdades.
La hermosura es una tiranía de corta duración.
La mejor salsa es el hambre.
La única cosa que sé es saber que nada sé; y esto cabalmente me distingue de los demás filósofos, que creen saberlo todo.
La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia.
Las almas ruines sólo se dejan conquistar con presentes.
Los hombres buenos y bellos se conquistan con gentilezas.
Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan al respeto a sus maestros.
Mi consejo es que te cases: si encuentras una buena esposa serás feliz, si no, te harás filósofo.
Reyes o gobernantes no son los que llevan cetro, sino los que saben mandar.
Si alguien busca la salud, pregúntale si está dispuesto a evitar en el futuro las causas de la enfermedad; en caso contrario, abstente de ayudarle.