Las mentes más profundas de todos los tiempos han sentido compasión por los animales.
Lo que todas las personas tenemos en común no es el espíritu, sino el destino.
Los mayores momentos de la vida vienen por sí solos. No tiene sentido esperarlos.
Nadie ha aprendido el sentido de la vida hasta que ha sometido a su ego para servir a sus hermanos.
No hay que sobrestimar lo inusitado. Hay que dotar de aguijones a lo común y corriente.
No tiene ningun sentido ser preciso cuando ni siquiera sabes de lo que estas hablando.
Ser hombre es ser libre. El sentido de la historia es que nos convirtamos realmente en hombres.