Cuando uno empieza a sentirse autosuficiente, comienza a sembrar su decadencia.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Enseñar a quien no quiere aprender es como sembrar un campo sin ararlo.
Es necesario sembrar para el futuro.
La alegría de hacer bien está en sembrar, no en recoger.
Llorar, sí; pero llorar de pie, trabajando; vale más sembrar una cosecha que llorar por lo que se perdió.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
Tan sólo debes sembrar lo que puedas abonar.