En el altar de tu reja digo una misa de amor, tú eres la virgen divina y el sacerdote soy yo.
En el sacerdote, como en el alienista, siempre hay algo de juez de instrucción.
Ni sacerdote ni soldado han de sentir la inquietud de la duda.
Si desea perder su fe, haga amistad con un sacerdote.