La razón no grita, la razón convence.
La razón no me ha enseñado nada. Todo lo que yo sé me ha sido dado por el corazón.
La razón no se salvará sin la fe, pero la fe sin la razón no será humana.
La razón no se sometería nunca, si no se juzgase que hay ocasiones en que debe someterse.
La razón no sirve para la existencia.
La razón no vence por sí a cada vicio, mas juntamente a todos.
La razón o el juicio es la única cosa que nos hace hombres y nos distingue de los animales.
La razón obra con lentitud, y con tantas miras, sobre tantos principios, que a cada momento se adormece o extravía. La pasión obra en un instante.
La razón por la que la preocupación mata a mucha gente que trabaja es que ellos se preocupan más de lo que trabajan.
La razón por la que todos pensamos tan bien de los demás es porque tenemos miedo de nosotros mismos. La base del optimismo es puro terror.
La razón puede advertirnos sobre lo que conviene evitar; sólo el corazón nos dice lo que es preciso hacer.
La razón se hace adulta y vieja; el corazón permanece siempre niño.
La razón se pierde razonando.
La razón siempre ha existido, pero no siempre en una forma razonable.
La razón teme la derrota, pero la intuición disfruta la vida y sus desafíos.
La razón y la fe son las dos orillas del mismo río.
La razón y la ley son sinónimos.
La razón, un recurso científico, sirve de antítesis a la inspiración poética.
La rectitud de la razón no es congénita.
La sensualidad nos queria persuadir de que estabamos enamorados, pero la razon se resistia al engaño. Entonces la fantasia brindo su oportuna ayuda.
La tierra es la cuna de la razón, pero no se puede vivir siempre en la cuna.
La verdad puede más que la razón.
Las pasiones no se curan por la razón sino por otras pasiones.
Las personas afortunadas se corrigen poco: Creen tener siempre razón mientras la fortuna sostiene su mala conducta.
Lleno de pasión, vacío de razón.