Jamás hay que discutir con un superior, pues se corre el riesgo de tener razón.
La función capital de la cultura, su verdadera razón de ser, es defendernos contra la naturaleza.
La mente siempre tiene razón, mientras que el apetito y la imaginación pueden equivocarse.
La multitud obedece más a la necesidad que a la razón, y a los castigos más que al honor.
La primera virtud es frenar la lengua, y es casi un dios quien teniendo razón sabe callarse.
La razón es un monarca condenado a luchar de continuo con las pasiones sublevadas.
La razón es una puta que sobrevive mediante la simulación, la versatilidad y la desvergüenza.