Morena del alma mía; morena, por tu querer pasaría yo la mar en barquito de papel.
No basta saber, se debe también aplicar; no es suficiente querer, se debe tambien hacer.
Querer las mismas cosas y no querer las mismas cosas, esa, en el fondo, es la verdadera amistad.
Saber es relativamente fácil. Querer y obrar de acuerdo a lo que uno quisiera, es siempre más duro.
Se deja de querer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren
Se deja de querer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren.
Si somos arrastrados a Cristo, creemos sin querer; se usa entonces la violencia, no la libertad.