. . . Si abro la puerta hay una mujer entonces afirmo que existe la realidad.
A veces nos paramos tanto tiempo a contemplar una puerta que se cierra que vemos demasiado tarde otra que se abre.
Ayer pasó Dios por mi puerta y me miró a los ojos (nunca lo había visto de aquel modo inquisitivo). Hizo que repitiera el nombre que llevo entre los labios: era tu nombre, amor.
Bendita la palabra que nace cuando se abre una puerta, un recuerdo, una herida.
Cada vez que a verte voy en tu puerta me detengo, pues temo que la alegría me trastorne el pensamiento.
Calor, amor. La historia tras la puerta.
Creen que no pasará nada porque cerraron la puerta.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana.
Cuando quedas atrapado en la destrucción, debes abrir una puerta a la creación.
Cuando una puerta se cierra, aunque no lo veas, otra se abre.
Cuando una puerta se cierra, otra se abre, pero a menudo vemos tanto tiempo y con tanta tristeza la puerta que se cierra que no notamos otra que se ha abierto para nosotros.
Deja tu ego en la puerta cada mañana y simplemente haz un gran trabajo. Pocas cosas te harán sentir mejor que un trabajo brillantemente hecho.
Dejar ir tu ego abre la puerta de tomar un nuevo y creativo curso de acción.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Donde una puerta se cierra, otra se abre.
El benefactor llama a la puerta, pero el que ama la encuentra abierta.
El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir.
El liderazgo no es un concurso de popularidad; trata de dejar tu ego en la puerta. El nombre del juego es liderar sin un título.
El sueño es la pequeña puerta escondida en el más profundo y más íntimo santuario del alma.
En algunas ocasiones no es nada más que una puerta muy delgada lo que separa a los niños de lo que nosotros llamamos mundo real, y un poco de viento pude abrirla.
En la nieve Las luces de la hilera de casas Que me cerraron la puerta.
Es aburrido ver a alguien entrar en una casa por la puerta. Es mucho más interesante cuando alguien entra por la ventana.
Hablando del rey de Roma, por la puerta asoma.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.