La poesía no tiene tiempo, el que la lee la rescata, la hace presente y luego la regresa a su eternidad.
La totalidad esta presente incluso en las piezas rotas.
La verdadera generosidad, en relación con el futuro, consiste en dárselo todo al presente.
Las lágrimas son inútiles, a menos que esté el marido presente para verlas derramar.
Lo mejor de la vida es el pasado, el presente y el futuro.
Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo.
Los hombres viven, en general, el presente con una cierta ingenuidad; esto es, sin poder llegar a valorar exactamente sus contenidos.
Los líderes tienen que ser optimistas. Su visión va más allá del presente.
Los niños no tienen pasado ni futuro, por eso gozan del presente, cosa que rara vez nos ocurre a nosotros.
Los optimistas enriquecen el presente, realzan el futuro, desafían lo improbable y logran el imposible.
Madre hay solo una, no la ames en pasado o futuro, ámala en el presente.
Ni el pasado existe, ni el futuro. Todo es presente.
No anheles impaciente el bien futuro: mira que ni el presente está seguro.
No consideramos que la justicia se nos presente por naturaleza, porque sí, sino porque se puede enseñar y se aprende con la práctica.
No creo en la muerte, porque uno no está presente para saber que en efecto ha ocurrido.
No digas que el tiempo pasado fue mejor que el presente; las virtudes son las que hacen los buenos tiempos y los vicios los que los vuelven malos.
No existe el presente, y esto que llamamos presente no es sino la unión del futuro con el pasado.
No existe el presente: Lo que así llamamos no es otra cosa que el punto de unión del futuro con el pasado.
No hay ausente sin culpa, ni presente sin disculpa.
No hay presente: todos los caminos son recuerdos o preguntas.
No pienses en un gran mañana, si dejas al presente pequeño.
No puede el médico curar bien sin tener presente al enfermo.
No se acaba el amor solo con decir adiós, hay que tener presente que el estar ausente no anula el recuerdo, ni compra el olvido, ni nos borra del mapa.
No vivo ni en el pasado ni en el futuro; estoy afirmado en el presente. No puedo saber qué es lo que ha de traer consigo el día de mañana; puedo tan sólo atenerme a lo que hoy es para mí una certeza.
Nuestra imaginación nos agranda tanto el tiempo presente, que hacemos de la eternidad una nada, y de la nada una eternidad.