Adelgazo a través de la poesía y camino en febrero por la playa.
Cuando el mar estaba claro tracé tu nombre en la playa, vino un oleaje a borrarlo y el mar se volvió esmeralda.
Hay quien arroja un vidrio roto sobre la playa. Pero hay quien se agacha a recogerlo.
Hay tantas penas en el amor como conchas en la playa
He sido un niño pequeño que, jugando en la playa, encontraba de tarde en tarde un guijarro más fino o una concha más bonita de lo normal. El océano de la verdad se extendía, inexplorado, delante de mi.
La playa. ¿Porqué hacer una fogata con esta luna de verano?.
Mi corazón es una playa triste, y tú eres una ola que viene y que se va.
Todo lo que recogemos en la playa de la marea baja. Se mueve.
Tu corazón es igual que una playa, que, pudiendo ser tierra, nunca llega a ser mar.