Perro viejo no ladra en vano.
Por dinero baila el perro, y por pan, si se lo dan.
Quien da pan a perro ajeno, pierde el pan y pierde el perro.
Recogéis a un perro que anda muerto de hambre, lo engordáis y no os morderá. Esa es la diferencia más notable que hay entre un perro y un hombre.
Si hay trato, amigos pueden ser el perro y el gato.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Si usted molesta a un perro, molesta a su dueño.
Si yo pinto a mi perro exactamente como es, naturalmente tendré dos perros, pero no una obra de arte.
Tirarle el hueso al perro no es caridad. Caridad es compartir el hueso con el perro cuando se está tan hambriento como él.
Todo el conocimiento, la totalidad de preguntas y respuestas se encuentran en el perro.
Todo lo que una mujer quiere de verdad - un perro, un hombre, Dios, cualquier cosa - lo quiere como a un hijo.
Todos los hombres son dioses para su perro. Por eso hay gente que ama más a sus perros que a los hombres.
Un perro hambriento sólo tiene fe en la carne.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
Un perro sabe donde se tira comida.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Y así brota en el alma la rebelión de un sueño que es como un perro arisco que le gruñe a su dueño
¡no venga más a mi casa!,¡es un perro falso y a los perros falsos los lleve el desollador!.
¿Sabe un perro que va a morir?