No puede herirnos la injuria sino cuando la recordamos; por ello la mayor venganza es el olvido.
Perdonar supone siempre un poco de olvido, un poco de desprecio y un mucho de comodidad.
Te curaste con olvido y yo he seguido queriéndote con mi equívoco amor, firme en mi error.
Tenía tan mala memoria que se olvidó de que tenía mala memoria y se acordó de todo.
Toda alegría no es más que un olvido momentáneo de la tragedia esencial de la vida.
Y que un beso... uno solo puede más que el olvido si se juntan dos bocas en un beso prohibido
Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón.