Hacer de la interrupción un camino nuevo, hacer de la caída, un paso de danza, del miedo, una escalera, del sueño, un puente, de la búsqueda...un encuentro.
Hay cuatro cosas que ponen al hombre en acción:interés, amor, miedo y fe.
Hay mucha gente que no cree en nada, pero que tiene miedo de todo.
Hay personas a las que la fortuna no les procura más que miedo de perderla.
Hay personas que de sus riquezas no tienen más que el miedo a perderlas.
Ingrato es el que por miedo es agradecido.
Jamás negociemos con miedo, pero jamás temamos negociar.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
La enfermedad es una experiencia de la llamada mente mortal. Es miedo que se manifiesta en el cuerpo.
La esperanza y el miedo son inseparables.
La felicidad para mi consiste en gozar de buena salud, en dormir sin miedo y despertarme sin angustia.
La fuente de todas las miserias para el hombre no es la muerte, sino el miedo a la muerte.
La gente no tiene idea de hasta qué punto es arrastrada por el miedo. Este miedo no es fácilmente definible. Hay momentos en que este miedo se vuelve casi una obsesión.
La idea de ser presidente me da miedo, y no pienso que quiera el trabajo.
La ignorancia es madre del miedo.
La mayoría de las personas tienen miedo a la muerte porque no han hecho nada de su vida.
La oscuridad es el miedo a los fantasmas vivos.
La razón por la que todos pensamos tan bien de los demás es porque tenemos miedo de nosotros mismos. La base del optimismo es puro terror.
La violencia es el miedo a los ideales de los demás.
La violencia es miedo a las ideas de los demás y poca fe en las propias.
La violencia no es sino una expresión del miedo.
Las almas superiores no tienen miedo más que de una cosa: de cometer una injusticia.
Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo. . . . Del miedo al cambio.
Las religiones son fundadas en el miedo de muchos y en la vivacidad de pocos.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.