El amor es mejor que la ira. La esperanza es mejor que el miedo. El optimismo es mejor que la desesperación. Llenémonos, pues, de amor, esperanza y optimismo. Y vamos a cambiar el mundo.
El crimen en plena gloria consolida la autoridad por el miedo sagrado que inspira.
El deseo vence al miedo.
El desprecio del pasado es signo de ignorancia o miedo.
El enfado es un mecanismo de defensa. Si estás a la defensiva es porque tienes miedo.
El erotismo da miedo porque se lleva las palma en el exceso, se abre en la superabundancia y en lo ilimitado. Eleva el instinto a categoría de un arte de amor, y por lo tanto de vivir.
El hombre más peligroso es aquel que tiene miedo.
El hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar su miedo.
El hombre tiene miedo a la pérdida del poder, le asustan las mujeres que saben lo que quieren y están seguras de si mismas.
El ignorante tiene valor; el sabio miedo.
El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad.
El machismo sólo demuestra que el hombre tiene un miedo excesivo a ser gay.
El miedo a envejecer nace del reconocimiento de que uno no está viviendo la vida que desea. Es equivalente a la sensación de estar usando mal el presente.
El miedo a la muerte es la única fuente de las religiones.
El miedo a la muerte me mantiene vivo.
El miedo a sufrir es peor que el propio sufrimiento.
El miedo ante la unión, ante el fluir hacia la otra parte. Entonces ya no estoy nunca más solo.
El miedo es el más ignorante, el más injurioso y el más cruel de los consejeros.
El miedo es la impotencia del alma
El miedo es la madre de la previsión.
El miedo es la única sensación que te hace sudar sin hacer ejercicio.
El miedo es más injusto que la ira.
El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro.
El miedo es natural en el prudente, y el vencerlo es lo valiente.
El miedo es para el espíritu tan saludable como el baño para el cuerpo.