Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas.
Un mal escritor puede llegar a ser un buen crítico, por la misma razón que un pésimo vino también puede llegar a ser un buen vinagre.
Un mal pequeño es un gran bien.
Un zapato que se adapta a una persona, puede quedar mal en otra. No existe una receta para vivir que se adapte a todos.
Una de las formas de seducción del mal más efectivas es la incitación a la lucha.
Una palabra mal colocada estropea el más bello pensamiento.
Una prueba de patriotismo es hablar mal cualquier idioma que no sea el nuestro.
Uno de los fundamentos de la libertad consiste en poder hacer mal uso de ella.
Uno de los medios más efectivos que tiene el mal es invitar a la lucha.
Van mal los asuntos humanos cuando queda solamente la fe en los asuntos materiales.
Visto un león, están vistos todos, pero visto un hombre, sólo está visto uno, y además mal conocido.
Yo que me pierdo en la sangre de todos: yo, el mal poeta, el fabricante de paraguas nocturnos que ama el nombre de los ríos y pelea contra la estatua ecuestre de la mala poesía.
¡Viva la independencia!, ¡viva la américa!, ¡muera el mal gobierno!.
¿ Eres capaz de fijarte por ti mismo tu bien y tu mal y suspender sobre ti la ley de tu propia voluntad? ¿ Eres capaz de ser tu propio juez y el guardián de tu propia ley?.