Para una idea es de muy mal agüero estar de moda, pues esto implica que más adelante estará anticuada para siempre.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Quien habla mal de mí a mis espaldas mi culo contempla.
Quien mal anda, mal acaba.
Quién mal casa, tarde enviuda.
Quien no dice mal de las mujeres, ciertamente no las ama: porque la manera más profunda de sentir alguna cosa está en sufrirla.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Se habla sin cesar contra las pasiones. Se las considera la fuente de todo mal humano, pero se olvida que también lo son de todo placer.
Si dicen mal de ti con fundamento, corrígete; de lo contrario, échate a reír.
Si el cántaro da en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Si el cine consigue que un individuo olvide por dos segundos que ha aparcado mal el coche, no ha pagado la factura del gas o ha tenido una discusión con su jefe, entonces el Cine ha alcanzado su objetivo.
Si los que hablan mal de mí supieran exactamente lo que yo pienso de ellos, hablarían peor.
Si quieres que el mal exista, no obres mal.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Solo porque te traten mal no quiere decir que tengas que tratar mal a los demás. Si alguien te trata mal, dile que no lo vuelva a hacer o aléjate.
Sueño con el día en que el bien derrotado vencerá al mal triunfante.
Tiene algo que ocultar aquel que se toma a mal las críticas.
Todas las historias terminan mal más tarde o más temprano, se trata de seguir leyendo hasta que llegue algo malísimo que siempre pasa. Las únicas que terminan bien son las fragmentarias.
Todas las razones que hacen que el inicio de fuerza física sea un mal absoluto, hacen que el uso defensivo de la fuerza sea un imperativo moral. Si una sociedad "pacifista" renunciase al uso defensivo de la fuerza, quedaría indefensa a merced del primer matón que decidiese ser inmoral.
Todo el mal que puede desplegarse en el mundo se esconde en un nido de traidores.
Todo el mundo puede tener un buen día. El problema aparece cuando tenemos un mal día. Es entonces cuando nos ponemos a prueba. En un sentido tangible, un mal día, mucho más que un buen día, muestra nuestra verdadera esencia.
Todo poder cae a impulsos del mal que ha hecho. Cada falta que ha cometido se convierte, tarde o temprano, en un ariete que contribuye a derribarlo.
Tratarse mal sin enfadarse es una de las mayores delicadezas de la verdadera amistad. Que puede ser superada por otra delicadeza: la de tratarse siempre bien.
Tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe, y saber lo que no debiera saberse.