Ingrato, el devolver mal por bien tiene por trato.
Injusto es hacer mal al que menos veces te lo hizo.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
La amargura y el orgullo son hermanos gemelos;el mal humor y la irritabilidad son sus inseparables acompañantes.
La bestialidad es un mal menor que la perversidad, pero es más temible.
La cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos; la más fácil es hablar mal de los demás.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
La guerra es un mal que deshonra al género humano.
La ignorancia y el error son manantiales de mal humor.
La intuición es frecuentemente superior a la razón. Hace que las mujeres que razonamos mal adivinemos cosas incomprensibles para los hombres que razonan bien.
La lengua maldiciente es indicio de mal corazón.
La lógica, dado el mal uso que de ella se hace, vale más para estabilizar y perpetuar los errores cimentados sobre el terreno de las ideas vulgares, que para conducir al descubrimiento de la verdad.
La memoria es como el mal amigo; cuando más falta te hace, te falla.
La probabilidad de hacer mal se encuentra cien veces al día; la de hacer bien una vez al año.
La religión mal entendida es una fiebre que puede terminar en delirio.
La única diferencia entre un buen día y un mal día es tu actitud.
La única diferencia entre un buen y mal día es tu actitud.
La verdad mal intencionada es peor que la mentira.
La vida es simplemente un mal cuarto de hora formado por momentos exquisitos.
La vida es una buena obra de teatro con un tercer acto mal escrito.
La vida es una película mal montada.
Las ganancias mal logradas reportan pérdidas.
Las medidas templadas, que equivalen a remedios prudentes, son hartamente nocivas cuando el mal es violento.
Las religiones son meras vestiduras, muy mal cortadas, de la fe.
Leemos mal el mundo, y decimos luego que nos engaña.