Para el escritor hay una cuestión de honor intelectual en no escribir nada susceptible de prueba, sin poseer antes ésta.
Por mucho que nos esforcemos por cubrir las pasiones con apariencias de piedad y de honor, siempre se manifiestan a través de esos velos.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Si el emperador me quiere, que me pague, pues sólo el honor de estar con él no me alcanza.
Todos aman la vida, pero el hombre valiente y honrado aprecia más el honor.
Vivir sin Patria, es lo mismo que vivir sin Honor.
Vuestro honor no lo constituirá vuestro origen, sino vuestro fin.
Y el que apetezca la gloria debe despedirse a tiempo del honor y dominar el arte difícil de irse en el momento oportuno.